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La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió que la economía global ha entrado en una etapa de turbulencias permanentes y pidió a los gobiernos prepararse para escenarios extremos en medio de la guerra en Irán y una sucesión de crisis sin pausa.
PUBLICADO EL 10 DE Marzo DE 2026
“Piensen en lo impensable y prepárense para ello”, afirmó en un discurso en Tokio, donde recordó que incluso si el conflicto en Irán se resuelve pronto, “en poco tiempo se producirá una nueva conmoción”. Georgieva enumeró la pandemia, la guerra en Ucrania y la crisis del costo de la vida como señales de una era marcada por shocks encadenados.
La jefa del FMI planteó tres líneas de acción para fortalecer la resiliencia: invertir en instituciones y marcos de política sólidos, usar con oportunidad los márgenes fiscales, monetarios y de reservas, y actuar con agilidad ante los cambios del entorno.
Impacto inmediato del conflicto en Irán
Georgieva reconoció que la guerra ya está afectando al mercado energético global. Señaló el daño a infraestructuras y la paralización del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, donde las amenazas de la Guardia Revolucionaria iraní han reducido casi a cero el tránsito.
Recordó que por esa ruta pasa “aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y del comercio de gas natural licuado (LNG)”, incluyendo casi la mitad de las importaciones de crudo de Asia y una cuarta parte de sus compras de LNG.
El organismo está “recopilando datos, analizándolos y evaluando el posible impacto en nuestros países miembros”, dijo Georgieva. Ese análisis se incluirá en el próximo informe de Perspectivas Económicas Globales, que será presentado durante las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial, previstas del 13 al 18 de abril en Washington.